Mostrando entradas con la etiqueta ectópico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ectópico. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de abril de 2016

Descanso en la búsqueda y primeras pruebas

Después de mi operación (Agosto de 2011), al ser como una pequeña cesárea, me recomiendan que me esperara 6 meses para empezar a buscar. En aquella época no era prioritario buscar embarazo, lo prioritario era mi salud, así que aparqué a un lado la búsqueda y me centré en mí. En Noviembre de ese mismo año me hicieron la última revisión de mi operación y me comunicaron que todo estaba bien. 

Por aquella época me recomendaron que sería bueno que estuviera inmune a la rubeola, si es que no lo estaba, por lo que me decidí acercarme a mi centro de salud y pedir una analítica para que lo comprobaran. Pues bien, el resultado fue negativo,  así que me puse la vacuna contra la rubeola, sarampión y varicela (la triple vírica). Me tuve que poner las tres juntas porque me dijeron en el ambulatorio que no existía en sí las vacunas individuales. Una vez puesta, me comunican que no debería quedarme embarazada en unos 6 meses, noticia que me desanimó ya que si lo llegaba a saber antes, lo hubiera hecho casi al salir de mi operación para que más o menos coincidiera con el periodo que me recomendaron de “no búsqueda”. La vacuna me la puse en Marzo de 2012 (ya habían pasado los 6 meses de la operación). Pregunté a varios ginecólogos y algunos coincidían que no era necesario esperar 6 meses, que con que espera 3 eran más que suficiente. Entonces fue a estos ginecólogos a los que hice caso. Cuando llegó Junio del 2012, empezamos de nuevo con la búsqueda, fecha en la que pongo a cero el contador de días, meses, años…y el fruto no llega…

Enero de 2013: pasan 6 meses desde que puse el contador a cero, y ya empiezo a sospechar que algo no va bien. Empiezo a comprarme los test de clearblue de ovulación (precio 30 euros aproximadamente), los cuales te dicen los días exactos que se llega a ovular.   Me los compré en Enero y en Febrero. Yo no sé si a alguna le llegó a funcionar, pero a mí particularmente no me sirvió de nada. Según el test yo no ovulaba ningún día, o me los hice en los días equivocados. Por aquella época pensaba: ¡vaya dineral que me he gastado para nada!, (ilusa de mí…esto era nada comparado con lo que me iba a gastar después).


Pues me entró la duda y decidí pedir cita con mi Ginecólogo, a ver si era verdad y realmente yo no ovulaba. Cuando fui a su consulta no le dio importancia a nada de lo que yo le decía, me dijo que esos test eran muy imprecisos y para que me quedara tranquila me mandó 2 analíticas para medirme los niveles de progesterona en diferentes días del ciclo. Una analítica entre el 2º y 5 º día de regla, y otra en el día 20 de la regla.  Para completar el estudio, a mi marido le mandó un análisis de su esperma. De todas formas, el ginecólogo me informó que, según los protocolos de la OMS (Organización Mundial de la Salud), una pareja empieza a tener problemas de fertilidad cuando llevan más de 1 año buscando embarazo y no lo consiguen.

Además, le pregunto que al tener sólo una trompa de Falopio, si sólo era posible quedarme embarazada cuando sólo me ovulara el Ovario que tenía trompa, y me responde que no….que la trompa es posible que se mueva de un Ovario a otro…esto a día de hoy, mucho no me convence…

Pues bien, llegamos a Abril / Mayo de 2013 y nos dan los resultados de nuestros análisis. Mis analíticas estaban bien con buenos niveles de progesterona, en cambio con el análisis de mi marido nos llevamos una sorpresa. El recuento de espermatozoides estaba por debajo de lo recomendado por la OMS y la morfología era regular…
Nos quedamos sorprendidos con ese resultado ya que si no era tan bueno el esperma de mi marido,  ¿cómo me quedé embarazada tan rápido?

El ginecólogo nos explicó que el esperma de un hombre fluctúa muchiiiiisimo, y que la calidad depende de muchos factores: de la hora de recogida de la muestra, del nivel de estrés que tenga en ese momento, de la alimentación, de la polución en el ambiente...Entonces el ginecólogo le recomienda a mi marido que vaya a un Urólogo para que le hagan un estudio más profundo, y a mí me receta una HISTEROSALPINGOGRAFÏA…..¡toma ya! Y eso, ¿qué es? Me receta ese estudio porque como se supone que tengo bien todos los niveles hormonales, quiere confirmar que mi única trompa de Falopio es permeable y que los espermatozoides pueden “navegar” por ella fácilmente para que llegue al Ovario (al final de este post os copio una definición de la Histerosalpingografía)

Pues como es natural, lo primero que hice nada más llegar a casa es buscar en internet en qué consiste la prueba, y claro está, muy bien no la pintan…pero como ahora os voy a explicar, es más el miedo que se lleva, que la prueba en sí, por lo menos en mi caso.

La prueba te la tienen que hacer sin regla. Te recomiendan que te hagan la prueba a mitad del ciclo (es decir, cuando estás ovulando). Cuando decido hacerme la prueba, tengo candidiasis, por lo que no me la puedo hacer y tengo que esperar un mes más...(esperar, esperar...)

Julio de 2013: me hice la prueba en CEMEDI (en Sevilla está en el barrio de los remedios). Yo iba muy nerviosa, porque sabía que la prueba era radiactiva y no sabía cómo iba a reaccionar mi cuerpo. Pues bien, te tumbas en una camilla, te introducen por la vagina un catéter por donde inyectan el líquido para el contraste y a partir de ahí ven si el líquido traspasa tus trompas de Falopio hasta los ovarios (en mi caso, mi única trompa). Para mí fue un poco molesto, pero no me dolió. Después me llevé unos dos días sangrando, se supone que expulsando todo lo inyectado, además de alguna herida que me pudieran haber hecho.
El mismo día me dan los resultados y ya me adelantan que ha ido todo bien y que mi trompa es permeable. Pues nada, mejor así.

Paralelamente mi marido va al urólogo, le hacen un reconocimiento y le manda otra prueba de semen (2ª prueba). Cuando llegan sus resultados el urólogo le dice que están bien, no de sobresaliente, pero que suficiente, que no nos preocupemos que somos jóvenes y que con el tiempo lo conseguiremos. Que puede que no me quedara embarazada porque sólo tengo una trompa, y es difícil, no imposible, pero más complicado que de lo normal.

Le llevo los resultado a mi ginecólogo (Histerosalpingografia y análisis del esperma), y me comenta que los dos estamos bien, pero puede que el embarazo esté tardando por la poca cantidad y calidad del semen de mi marido. Le receta que se tome ANDROFERTI (90 euros) para mejorar la calidad y cantidad,  y a mí no me receta nada.

Nos recomienda que si seguimos buscando y el embarazo no llega que nos vayamos acercando a alguna clínica de reproducción asistida, y que nos vayan orientando allí.

Conclusión: Mi ginecólogo dice que el embarazo está tardando porque mi marido tiene poca cantidad y poca calidad, y el urólogo de mi marido dice que es más complicado el embarazo porque sólo tengo una trompa….

Pues salimos de la consulta desilusionados, sin respuesta, y sin saber qué es lo que nos pasa…


Histerosalpingografía
Es una radiografía especial en la que se usa un tinte para observar el útero (matriz) y las trompas de Falopio. 
Forma en que se realiza el examen
El examen se hace en una sala de radiología. Usted se acostará sobre una mesa debajo de una máquina de rayos X y colocará los pies en los estribos, como durante un examen pélvico. Luego, se le introduce un instrumento llamado espéculo en la vagina.
Después de limpiar el cuello uterino, el médico pasa una sonda (catéter) delgada a través de éste. Un tinte, llamado medio de contraste, fluye a través de esta sonda, llenando el útero y las trompas de Falopio. Se toman radiografías. El medio de contraste hace que estas áreas sean más fáciles de ver en las radiografías.
Preparación para el examen
El médico puede darle antibióticos para tomar antes y después del examen, lo cual ayuda a prevenir infecciones. También le pueden dar medicamentos para que los tome el día del procedimiento y lo ayuden a relajarse.
El mejor momento para este examen es aproximadamente de 7 a 8 días después de que haya cesado el sangrado de su periodo menstrual. Hacerlo en ese momento también reduce el riesgo de infección y garantiza que usted no esté embarazada.
Coméntele al médico o al personal de enfermería si ha tenido una reacción alérgica al medio de contraste antes.
Usted puede comer y beber normalmente antes del examen.
Lo que se siente durante el examen
Se puede sentir algo de molestia cuando se introduce el espéculo dentro de la vagina. Esto es similar a un examen pélvico con una citología vaginal. 
Algunas mujeres presentan cólicos durante o después del examen, similares a los que se sienten durante su período.
Se puede sentir algo de dolor si el medio de contraste se escapa de las trompas o si éstas bloqueadas.
Razones por las que se realiza el examen
Este examen se hace para ver si hay obstrucciones en las trompas de Falopio u otro problema en el útero y las trompas. Con frecuencia, se hace como parte de una evaluación de infertilidad. También se puede hacer después de una ligadura de trompas para confirmar que éstas estén completamente bloqueadas, después de que le hayan realizado un procedimiento de oclusión histeroscópica de las trompas para prevenir el embarazo.
Resultados normales
Un resultado normal significa que todo luce normal y que no hay anomalías.
Nota: los rangos de los valores normales pueden variar ligeramente entre diferentes laboratorios. Hable con el médico acerca del significado de los resultados específicos de su examen.
Significado de los resultados anormales
Los resultados anormales pueden deberse a:
·         Trastornos del desarrollo de estructuras del útero o de las trompas de Falopio.
·         Tejido cicatricial (adherencias) en el útero o las trompas. 
·         Obstrucción de las trompas de Falopio.
·         Presencia de cuerpos extraños.
·         Tumores o pólipos en el útero.
Riesgos
·         Reacción alérgica al medio de contraste
·         Infección del endometrio (endometritis)
·         Infección de las trompas de Falopio (salpingitis)
·         Perforación (hacer un agujero) del útero
Consideraciones
Este examen no debe realizarse si usted tiene enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) o si está experimentando sangrado vaginal inexplicable.

Después del examen, infórmele al médico inmediatamente acerca de cualquier signo o síntoma de infección, como flujo vaginal maloliente, dolor o fiebre”

miércoles, 30 de marzo de 2016

EMBARAZO ECTÓPICO

Pues lo años iban transcurriendo, y al alcanzar los 27 años decidimos casarnos (año 2010). 

Como éramos jóvenes, decidimos disfrutar el uno del otro durante un año y fue en el primer aniversario de boda donde decidimos empezar a buscar el fruto de nuestro gran amor. Dejé de tomar las pastillas anticonceptivas.(2011)

Pedí cita a un ginecologo de mi seguro privado para que me realizara las revisiones oportunas antes de empezar a buscar. 

En esa consulta me comentaron que estaba todo correcto, y que podía empezar cuando quisiera. Me recetó ácido fólico para prevenir que el futuro bebé naciera con defectos del tubo neural (espina bífida). Concretamente me recetaron YODOCEFOL (5 euros aproximadamente).


Pues bien, nos pusimos "al lío", y fue al mes siguiente de intentarlo cuando recibí una de las mejores noticias de mi vida.
Habían pasado unos 35 días que la regla no aparecía. Yo normalmente era irregular con el ciclo menstrual (aproximadamente 30 días). Nos cogió de vacaciones en Gran Canarias y en una farmacia de allí me compré un test de embarazo de los normalitos. Cuando me hice la prueba, me creía que me la había hecho mal porque me salió las 2 rallitas rapidísimas. Pensé que mi orina había rebosado el test y no era válido, por lo que decidí al día siguiente comprame otro de una mayor calidad, los de clearblue (15 euros), que te dicen hasta de cuantas semanas estas. Cuando me lo realicé, no podía salir de mi asombro, el test decia que estaba de más de 3 semanas.

Me puse a llorar tanto de emoción como de pánico, no me había dado cuenta de nada, ni sintomas ni nada por el estilo. Cuando se lo enseñé a mi marido, nos pusimos a llorar de felicidad. En ese momento llegué a pensar: "jolines, qué fácil es esto!"....

Seguía en Gran Canarias y lo único que pensaba es que quería volver y decirselo a mi familia, porque se lo quería decir en persona, no por teléfono, para verles sus caras. Nos habíamos ido allí 1 semana...¡qué largos se me pasaron los días!. No tengo nada en contra de la maravillosa ciudad y de sus playas, pero reconozco que mi cabeza no estaba en ese momento para disfrutarlas.
Pues bien, cogimos el avión de regreso y en Sevilla nos esperaba mi padre, pero no le dijimos nada, ya que yo quería llegar a casa de mis padres y dar la noticia a todos juntos (hermanos y mi madre) que casualmente estaban todos esperándome allí.

Cuando llegó el momento y lo dije, como era de esperar se pusieron todos locos de contentos. Por aquella época tenía a mi primera sobrina con 1 mes, y pensamos en la alegría que sería cuando naciera ya que se iban a llevar 10 meses....

Pues bien, a partir de ahora os voy a adjuntar una carta que escribí en esa época explicando lo que me sucedió.

"En los últimos días de mis vacaciones en Canarias, descubrí que estaba embarazada de pocas semanas. Deseaba volver a mi ciudad, Sevilla, para contar la buena noticia y compartir la ilusión con todos los míos.

Nada más saberlo, a través de mi seguro privado, solicité cita al primer ginecólogo que pudo darme cita en el día después de mi regreso de Canarias, de forma que confirmara mi embarazo ya en Sevilla. 

El ginecólogo me realizó una ecografía vaginal y sí, me confirmó que estaba embarazada, pero que al estar de muy pocas semanas no se veía el embrión. Además, la imagen que mostraba la ecografía estaba borrosa, porque según el “profesional”, tenía la vejiga llena. Me dijo que me la tenía que repetir, pero al momento, se arrepintió y dijo que no hacía falta. Me dio incluso una foto de la ecografía y me indicó que solicitase otra cita para finales del mes siguiente, que todo iba muy bien.

Como no quedé conforme con el trato recibido, solicité cita a otro ginecólogo, de otra clínica privada, y me la dieron al día siguiente. Esa misma tarde sangré un poco, pero no le di importancia, ya que me había dicho el ginecólogo que sangrar en el primer trimestre era normal así como sentir punzadas, que también aparecieron.
.
Al día siguiente, 27 de Julio de 2.011, me levanté dispuesta a asistir a la consulta del otro ginecólogo para el que pedí cita, pero no llegué… Me entró un dolor fortísimo, indescriptible en el vientre, por el cual, no lograba ponerme erguida. Me entraron vómitos, diarreas y unos sudores que no había toalla que pudiera absorber. Como no podía moverme, mi marido tuvo que llamar a una ambulancia para que me llevaran al hospital, me llevaron al Hospital Macarena, porque era el que estaba más cerca de mi casa.

Los chicos de la ambulancia llegaron y me llevaron muy rápido, para después esperar una hora sentada con mis terribles dolores en un pasillo del hospital, a que llegara el médico ginecólogo de urgencias.

Cuando al fin llegó, se sentó en su consulta y me dijo que ME LEVANTARA Y FUERA A SU MESA. No me lo podía creer, pero no tuve más remedio que hacer el esfuerzo ante la negativa del médico a creer mis dolores, porque no pasaba ninguna auxiliar. Me puse en pie y llegué a la consulta, eso sí, entre vómitos por el esfuerzo.

Le comenté que estaba embarazada de muy pocas semanas (5 o 6 para ser exactos), y me dijo que me iba a realizar una ecografía, pero como no dejaba de vomitar, optó por inyectarme Primperan y Suero (pensó que era gastroenteritis) y me dejó tres horas en una sala tumbada en un sofá, ya que no me podía poner en pie porque se me ponía la vista negra y me quedaba inconsciente (después sabría que perdía sangre de forma alarmante).

En el transcurso de esas tres horas, con más y más dolor, preguntaba a las auxiliares que por qué no me hacían ya la ecografía, y me contestaban que como no me podía levantar para la consulta donde estaba el aparato, tenía que esperar que se me pasase…

Me entraron ganas de ir al WC, las auxiliares insistían en que me levantara y fuese al servicio…PERO SI NO ME PODÍA LEVANTAR PORQUE ME CAÍA REDONDA AL SUELO!!, No pude aguantar más y con toda la vergüenza del mundo me hice mis necesidades encima con mis 28 años. Para más humillación aún, las auxiliares indignadas me echaron la bronca como aquella que lo había hecho queriendo, que si “hay que ver que esto no puede ser”, que si “no lo vuelva a repetir, que es un asco”, que si “no podemos estar limpiándote todo el día”… Estas son las personas que reciben a los enfermos en urgencias.

Me levantaron del sofá para limpiarlo y perdí el conocimiento. Desperté cuando me preguntaban repetidamente mi nombre, tumbada en una cama. Los horribles dolores persistían y eso que me pusieron todo tipo de tranquilizantes. Buscapina, Nolotil…de nada sirvió. Por fin dejaron pasar a mi familia (después de cuatro horas sola) y vino la ginecóloga -que después me enteraría que era Residente-, con el aparato para hacerme la ecografía. Me la hizo vaginal, QUE DOLOR, aquello fue espantoso. Me dijo que lo veía todo borroso porque no me estaba quieta. Me revolvía de dolor, no lo podía remediar.

Al no ver nada claro, no sabían lo que me pasaba y dieron por hecho la GASTROENTERITIS.

Habían pasado ocho horas, mi dolor no solo no cesaba sino que se tornaba insufrible, yo gritaba “no puedo más” con la voz que me quedaba. Los labios azules destacaban en mi rostro pálido y la tensión en 8-4 alertaron a las auxiliares que al fin llamaron a la GINECÓLOGA DE VERDAD y que me salvó la vida.

Me hizo una ecografía por fuera desde el vientre, y vio que lo borroso era SANGRE. Se me había roto una Trompa de Falopio hacía ocho horas. El embrión no llegó al Útero y se quedó a mitad de camino donde creció: embarazo ectópico.

Llevaba ocho horas desangrándome por dentro, en las que perdí tres litros de sangre -el cuerpo humano tiene cinco litros-. Si no llega a tiempo mi ginecóloga, esta carta no os la podría haber escrito.

Me intervinieron con una mini cesárea y necesité varias transfusiones sanguíneas. Estuve ingresada en el hospital Macarena una semana y ahora estoy en casa, donde por suerte me recupero lentamente de una anemia que me ha provocado la desgracia y la negligencia.

Escribo esta carta sin ánimo de recibir nada a cambio, sino con la incrédula esperanza de que mi historia no se repita. Tan sólo me gustaría que quien pudiera tomar cartas en el asunto, reflexionase sobre por qué un residente atiende a solas un servicio de urgencias, y de por qué las auxiliares de enfermería carecen de humanidad.

Para quien no encuentro palabras, es para el Ginecólogo de la consulta privada, ¿por qué no escogió una profesión donde no jugase con la vida de otras personas?

Si él hubiese hecho bien su trabajo, hasta puede que no hubiese sido necesario operarme"

Pues hasta aquí, mi primera decepción en la búsqueda...






martes, 29 de marzo de 2016

PRESENTACIÓN

¡Hola a tod@s!
He decidido escribir este blog para contaros mi experiencia y si de camino os puedo ayudar, pues mucho mejor.
Soy una sevillana de 34 años, Licenciada en Administración y Dirección de Empresas, de una familia humilde con 3 hermanos y padre taxista.
Llevo más de 6 años casada y desde el primer aniversario de boda estoy buscando el fruto del amor que tengo hacia mi marido.
Me casé con 27 años y desde siempre he querido ser madre joven.  Además, soy la más pequeña de mis hermanos y mis padres me tuvieron con 40 años, por lo que no quería demorar mucho darles nietos para que tuvieran tiempo de disfrutarlos.
En el transcurso de estos 6 años, he tenido un embarazo ectópico, una inseminación artificial y voy por mi sexta Fecundación in vitro.
En cada apartado voy a redactar todo lo que he vivido cronológicamente, tanto para desahogarme, como por si puedo ayudar con cualquier duda que surja.

Muchas gracias por vuestra atención.